Aunque las principales investigaciones empezaron en los años 40 en EEU y pese a que sigue habiendo grandes dudas sobre la eficacia del programa según John C. Moore, científico jefe de la Facultad de Ciencias del Sistema Terrestre y Cambio Global de la Universidad Normal de Pekín, China anuncia al mundo que decide proclamarse el dios y señor de sus cielos mediante “la siembra de nubes”.

En un Comunicado del Consejo de Estado de China sobre la
Guía para el desarrollo de expansión del programa de manipulación del clima del 2 de diciembre 2020 :

China establece como objetivos :

que para el 2025, se espera que el área afectada por las operaciones de lluvia ( o aumento de nieve) artificial llegue a 5,5 millones de km2s.

que para el 2025, el área protegida por las operaciones de prevención de granizo llegue a más de 580.000 km2s.

que para el 2035, se alcance “un nivel global avanzado” gracias a la innovación en la investigación y en la tecnología.

El programa asistirá ayuda a la asistencia de catástrofes, la producción agrícola, la respuesta ante incendios forestales y

de pastizales, así como la gestión de altas temperaturas inusuales y sequías.

China planea ampliar su programa de lluvia o nieve artificial para cubrir 5,5 millones de km2s en 2025, casi el 60 por ciento de su extensión (equivalente a casi 3 veces México). Aunque la “siembra de nubes “ ya está extendida en muchos otros países como la India, partes de África o Australia, nunca se había hecho una declaración oficial de intereses en este campo que abarcara semejante extensión de tierra.

Pero que es la “ siembra de nubes “ ?

El método consiste en liberar en el interior de las nubes sustancias como yoduro de plata, hielo seco o dióxido de carbono congelado manipulando la formación y el tamaño de las nubes y el tipo de precipitación.

Para poder diseminar los compuestos o bien se envía un avión que los libere desde una posición cercana o se introducen en proyectiles que se disparan desde tierra y explotan en la atmósfera.

Pero claro contrariamente se ha demostrado que el yoduro de plata es un compuesto ligeramente tóxico y que puede afectar a la vida normal de las personas e incluso que el uso de determinados proyectiles llegan a contaminar de una forma alarmante las zonas de la atmósfera donde se han lanzado.

Aunque las intenciones parecen ser claras, honestas y enfocadas en el bienestar de la población china la alarma ha
saltado en los países cercanos. Y Seguramente no les falte razón, ya que hacer que las lluvias descarguen en tu territorio puede ser lo mismo que provocar que no lo hagan en el país vecino.

La copresidenta del grupo especializado en modificación del clima de la Organización Meteorológica Mundial, Andrea Flossman declaró que por el momento no se tiene evidencia que se produzca un robo en el agua del vecino pero que hasta ahora nunca se había proyectado un plan a escala semejante y que esto debe de monitorizarse ya que podría darse efectos no conocidos en un futuro. Como información adicional la Srta. Flossman informó que más de 40 países llevan adelante un programa similar a este, España, Israel, Francia, Rusia, Rumania o Moldavia entre otros con resultados positivos.

Pero entonces dónde está el problema de “la siembra de nubes”??

Pues es que según el catedrático de estudios de la tierra, atmósfera y medio ambiente de la Universidad de Monash
Australia Steve Siems, la siembra de nubes muchas veces no se hace de una forma clara y es casi imposible conocer quien lo ha hecho, se provocara hace una semana o hace 20 años. Aunque parezca increíble es cierto que estamos utilizando una tecnología de cambio climático con poco o ningún tipo de control y regulación global teniendo en cuenta que sigue siendo un campo aun por explorar.
Y aunque los éxitos son algo limitados aunque mejores que tiempo atrás, seguimos sin conocer en profundidad los posibles efectos secundarios.

Mientras tanto el gigante asiático sigue realizando pruebas de forma continua mediante balas llenas de minerales lanzadas a la atmósfera, aviones sobre volando sus cielos descargando yoduro y la instalación de lanzadoras de cohetes.

Y es que para argumentar la focalización de los altos recursos económicos destinados a este proyecto, China ya ha demostrado ser capaz de dominar los cielos de asegurando el buen tiempo en los Juegos Olímpicos de Pekín en el 2008, adelantando las lluvias del otoño antes del inicio del torneo.

Toda una declaración de intenciones y de muestra de poder ante el resto del planeta.

Entonces lejos de quedarse en una acción puntual y tras las declaraciones en el 2019 de los medios oficiales chinos en que daban a conocer que la siembra de nubes había prevenido el 70 % de los daños en los cultivos de una parte del país; China se reafirma en su proyecto y decide dar otro paso más hacia la conquista climatológica instalando unas cámaras de combustión en las crestas de las montañas tibetanas que usaran el viento monzónico para elevar las sustancias químicas necesarias a la vez que comienza la construcción de megainfraestructuras en la zona para poder controlarlas.

Hoy China se vuelve a erigir el gran protagonista del panorama mundial. Después de su conquista de la luna, de su dominio de la tecnología 5g, de sus infinitas inversiones crediticias en activos y pasivos por todo el mundo, de sus inceíbles avances en biotecnología ….
El gigante decide destinar su presupuesto más ambicioso y millonario a uno de sus proyectos más grandes y ambiciosos, “ la siembra de nubes”.

Así es como China con este proyecto, ignorando la repercusión real del mismo en un futuro próximo en nuestro planeta, se proclama el dios de los cielos.

Por admin3132

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